
Sobre el autor
Alexander Calder
Pensilvania, Estados Unidos, 1898–1976
Estudió ingeniería mecánica y luego asistió a la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York. En los años 20 se trasladó al efervescente París donde comenzó a crear figuras de animales en madera y alambre. Poco a poco las fue simplificando hasta llegar a la abstracción y descubrió que ganaban en dinamismo si se movían en realidad. Nacieron así sus innovadores móviles (esculturas colgantes en movimiento), que acabarían por ser el germen de la escultura cinética.
En 1967 creó un móvil en la fábrica Biémont de Tours, Francia, todo de acero inoxidable de 24 m de altura para la Exposición Universal de Montreal. Todas las fabricaciones se hacen a partir de un modelo. Calder supervisa todas las operaciones.
Además de ser conocido como el inventor del móvil, también elaboró obras esculturales inmóviles, conocidas como Stabiles que poco a poco fueron orientándose hacia la monumentalidad.
Una influencia básica en su obra, además de Jean Arp, fue la de Piet Mondrian, artista que le causó un gran impacto por su serena sencillez y sus colores puros. A modo casi de homenaje, Calder apenas se sirvió de colores en su obra. Negros y blancos fueron sus favoritos, con el añadido ocasional de los tres primarios y un par de secundarios.
Su talento ha sido reconocido en importantes exposiciones de arte contemporáneo en las que obtuvo grandes éxitos económicos y de crítica. Entre sus obras más relevantes se destacan las llamadas “Nubes de Calder”, que son 31 paneles de madera contrachapada que reflejan el sonido y actúan de soporte acústico. Se encuentran suspendidos en el cielo raso y paredes laterales del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela que convierten el recinto teatral en una de las cinco salas con mejor acústica del mundo.

